pintura seriagrafia

¿Qué es la serigrafía?

Cuando hablamos de serigrafía nos referimos a uno de los tipos de impresión que existen actualmente, por medio del cual se pueden reproducir documentos sobre materiales muy variados, ya sea tela o papel. 

Para reproducir con fidelidad textos o imágenes, esta técnica necesita una malla que se coloca dentro de un cuadro de madera, con la finalidad de que la tinta no corra por toda la superficie y dañe los diseños.

Este sistema de impresión se ha utilizado por muchos años en las imprentas, para crear productos que tienen diferentes fines, uno de ellos es la publicidad. Además, la serigrafía tiene una larga historia, que comenzó gracias a las culturas orientales mientras transcurría el año 3,000 a.C., cuando ocupaban hojas de plátano con agujeros para distribuir las tintas. 

Los primeros estampados sobre papel se utilizaron para hacer publicidad, fue obra de ciudadanos estadounidenses en el año 1916, mientras que la serigrafía en el campo del arte se comenzó a utilizar en 1932 por Guy Maccoy, un pintor originario de Estados Unidos. 

Preparación del diseño y el fotolito

Lo esencial para cualquier tipo de impresión es tener un diseño, en el caso particular de la serigrafía se le conoce como fotolito, el cual se puede hacer fácilmente usando una computadora y los programas especiales de diseñar que muchas personas dedicadas a estas actividades ya conocen. 

Los fotolitos se deben de crear por capas, cada una es un color, entonces si tu diseño tiene, por ejemplo, seis tonos diferentes, es necesario que lo hagas utilizando seis capas que van a corresponder a cada una de las tonalidades. 

Ahora bien, una vez que tienes tu diseño es importante que éste se imprima en un acetato o en poliéster, porque son materiales transparentes que ayudan a serigrafiar con más facilidad. 

Prácticamente el fotolito es la plantilla que se necesita para estampar en tela, papel o lona, la imagen y las letras que conforman el diseño final. Algo que nunca se debe de pasar por alto en la serigrafía es que los diseños se tienen que vectorizar, es decir, que al hacerlos en la computadora nos fijemos que aparezcan como gráficos vectoriales, de este modo al ampliarlos, no se distorsionan, lo que comúnmente se conoce como “pixelear”. 

Cuando imprimas el fotolito en un material transparente asegúrate de hacerlo en negro, porque las zonas oscuras del diseño se van a quedar marcadas en la pantalla a la hora de revelarse, y es ahí donde la tinta de cualquier color se quedará plasmada. 

Selección de la pantalla

Como parte de los pasos que se deben de seguir en serigrafía, ahora toca el turno de seleccionar la pantalla. Lo primero que se debe de entender es que al hablar sobre pantalla, nos referimos al bastidor donde se coloca una tela tensada, en la cual quedará plasmado el diseño que se desea obtener. 

Es importante seleccionar una buena pantalla, para lo cual se debe de tomar en cuenta el material sobre el cual se va a estampar, ya sea tela o papel, pues con esto evitamos que la tinta perjudique todo el trabajo y se garantiza que el resultado sea de la calidad esperada. 

En el caso de los tejidos, la pantalla debe de estar formada por un marco de madera o de aluminio, dentro del cual se va a colocar la tela tensada. En cuanto a las medidas, éstas dependen del tamaño que tenga el diseño, por eso en las imprentas es posible observar marcos de muchas dimensiones. 

Un consejo en este punto es la selección de la tela, ya que elegir la más adecuada permitirá que hasta los detalles más pequeños del diseño se estampen muy bien, lo recomendable es buscar una que tenga 43 hilos por centímetro, con esto se lograrán resultados de calidad. 

Las pantallas para serigrafía se pueden encontrar en dos colores, ya sea blanco o amarillo, aunque las más utilizadas son las amarillas porque no refractan la luz y se obtiene una mejor definición del diseño.

Emulsionado de la pantalla

Hemos llegado a uno de los pasos más conocidos de la serigrafía, se trata del emulsionado, que consiste en aplicar un barniz sobre la pantalla para que la tinta solamente se estampe en las áreas que conforman el diseño, sin dañar el resto de la tela. 

Este paso se tiene que realizar en una habitación oscura, ya que se ocupan emulsiones fotoreactivas que se aplican en las telas de la pantalla, de manera uniforme utilizando una especie de espátula para que ningún rincón quede sin emulsionar. 

Una ventaja de la serigrafía es que en el mercado es posible encontrar diferentes emulsiones, la más conocida es la fotoserigame color azul, que sirve para estampar tintas hechas a base de agua, mientras que la emulsión roja es mejor para las tintas fabricadas con PVC. 

Además de la emulsión, en ocasiones a las pantallas se les añade bicromato de amonio, el cual funciona como reactivo. Sin embargo, ya existen productos que no necesitan de sustancias extras, facilitando el proceso de serigrafiar. 

La mejor manera de colocar la emulsión es poner el marco de la pantalla en un ángulo de 45°, poner primero una capa en los extremos de la pantalla y luego dos más en la parte interna, luego pon la pantalla de forma horizontal con el lado estampado hacia abajo. 

El tiempo de secado más recomendable es de un día completo, en un lugar que no tenga mucha humedad para que las tintas no se dañen. Finalmente se puede usar una secadora para eliminar cualquier rastro de humedad y darle un buen acabado al producto serigrafiado.

Serigrafía o impresión digital, ¿qué técnica es mejor? 

Como lo hemos mencionado en otros artículos, en la actualidad existen diferentes tipos de impresión, uno de ellos es la serigrafía, que se utiliza sobre todo para estampar sobre tejidos, ya sean playeras, bolsas, gorras e incluso zapatos. 

Por su parte, la impresión digital es más popular para reproducir textos o imágenes en papel, principalmente cuando son grandes volúmenes de material, como folletos o revistas, aunque igual se puede imprimir en telas. 

Una vez sabiendo esto, podemos decir que ningún proceso es mejor que el otro, se tratan de técnicas con características propias y para elegir la que más te conviene, es necesario que tomes en cuenta el diseño, los colores y el material sobre el que quieres plasmarlos. 

La ventaja de la serigrafía es que se obtienen resultados de buena calidad, los estampados en las telas duran mucho tiempo y además, no se desgastan con cada lavada. Una de sus desventajas podría ser el tiempo que se debe invertir para preparar la pantalla, emulsionarla y dejarla secar. 

En el caso de la impresión digital, su principal ventaja es que se puede imprimir desde una sola hoja o playera, utilizando prácticamente cualquier color y en menor tiempo, porque el diseño pasa directamente de la computadora a la impresora. 

Todas las técnicas de impresión tienen sus ventajas y desventajas, lo importante es que analices cuál es el producto que quieres obtener, para que a partir de eso puedas seleccionar el proceso que mejor se adapte a tus posibilidades económicas y de tiempo.

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